Polvo de Estrellas

Es muy sencillo hablar sobre “desigualdades económicas” en términos abstractos. Pero, ¿qué ocurre cuando comparamos nuestras convicciones con los datos?

Hoy vamos a presentar dos experimentos geniales de Mike Norton y Dan Ariely (catedráticos en Harvard y el MIT).  Norton y Ariely demuestran que:

1) Estamos muy equivocados sobre las desigualdades económicas: son mucho mayores de lo que creemos.

2) Queremos vivir en una sociedad muchísimo más justa, pero no lo sabemos.

Aunque este experimento se realizó en EEUU, los resultados no parecen demasiado difíciles de extrapolar al resto del mundo desarrollado. Pero, antes de nada, tengo que introducir un sencillo concepto estadístico que necesitaremos: los “quintiles”.

¿Qué son los “quintiles”?

Imaginaos que hacemos una fila con todos los ciudadanos de EEUU y los ordenamos por su riqueza. En un extremo ponemos a la persona más rica, luego a la segunda más rica, luego a la tercera más rica y así hasta llegar a la persona más pobre en el otro extremo.

Ahora vamos a dividir esa fila en 5 grupos. El primer grupo estará formado por el 20% de personas más pobres y el quinto grupo corresponde al 20% de personas más ricas.

A cada uno de estos grupos se les llama “quintiles” porque cada grupo contiene a 1/5 de la población. Quizás es más sencillo entenderlo con esta gráfica:

Experimento 1: Estamos muy equivocados sobre las desigualdades económicas

Para su primer experimento, Norton y Ariely entrevistaron a varios miles de personas y les propusieron la siguiente pregunta: ¿qué porcentaje de la riqueza crees tú que posee cada uno de los cinco quintiles?

Los resultados del experimento evidencian que los entrevistados estaban muy equivocados sobre la desigualdad económica en su propia sociedad.

En la siguiente gráfica podéis ver la magnitud del error. Las barras blancas corresponden a la verdadera distribución de riqueza. Las barras a rayas corresponden a la distribución de riqueza estimada por los entrevistados.

Como podéis ver, los entrevistados creían que el 20% de personas más ricas poseían el 60% de la riqueza. En realidad tienen más del 80%.

Además, los entrevistados estimaban que el 40% de ciudadanos más pobres (el primer y segundo quintil), tendrían alrededor del 9% de la riqueza. En realidad sólo poseen el 0.3%.

Estamos muy equivocados sobre las desigualdades económicas.

Experimento 2: Queremos vivir en una sociedad mucho más igualitaria (pero no lo sabemos)

Para el segundo experimento, Norton y Ariely entrevistaron a otras 5 mil personas. Una vez más, los entrevistados no conocían la verdadera la distribución de riqueza en su país.

Ahora les propusieron esta pregunta: en una sociedad ideal, ¿cuál crees tú que debería ser la riqueza de cada quintil?

Para visualizar los resultados de este experimento, vamos a introducir unas barras de color negro en nuestra gráfica. Las barras de color negro representan la distribución de riqueza en una sociedad ideal según los entrevistados.

Los resultados son extraordinarios. Según las entrevistas, en una sociedad “ideal” los más ricos poseerían el 32% y los más pobres el 11%. Comparad este último número con el 0.3%, que es lo que los más pobres poseen en realidad.

Una muestra representativa de la población estadounidense estaba diciendo que su sociedad ideal sería un país más igualitario que Suecia.

Lo que creemos conocer es muy diferente de lo que conocemos de verdad. Queremos un mundo mejor pero no lo sabemos.

(13) Comentarios

  1. [...] Queremos un mundo mejor pero no lo sabemos. Un experimento científico. [...]

  2. Un estudio precioso. Queda claro que tenemos una percepción distorsionada de las grandes desigualdades que existen en el mundo. Al menos en EEUU la tienen.
    De todos modos, en los experimentos se ha divido a la población en quintiles (5 grupos). Eso supone que se considera solo al 20% más rico. Si se hubiera dividido en percentiles (100 grupos), la percepción sería aún más distorsionada, porque la riqueza está más concentrada en el 1% y aún más en el 0,1%.

  3. Por otra parte consideramos que queremos un mundo mucho más igualitario. si esos resultados son en EEUU, en Europa serían aún más contundentes.
    Esto me recuerda a Christian Felber y la Economía del Bien Común. http://www.lavanguardia.com/lacontra/20120710/54322329143/la-contra-christian-felberg.html

  4. Susana

    Gracias por difundir esta información, estoy totalmente de acuerdo , queremos un Mundo de Riqueza equitativa. Ahora debemos ponerlo en marcha de inmediato cada uno en la medida que pueda, de corazón a corazón. Sin duda lograremos que alguien sonría.

  5. Prodigioso.

    Gracias, además, Pashi y Susana por vuestros comentarios.

    Pienso que una línea de actuación sería trabajar desde la antropología y la etología. Para los primates superiores, como nosotros, es importantísimo el estatus dentro de la manada. Algo nos horroriza a todos: bajar de estatus social. Compartimos con ellos decenas de miles de años de evolución.

    Porque los estudios brillantes, como este, valen para eso, supongo: para marcarnos un quehacer. ¿No?

    Gracias por leerme.

  6. Álvaro G. Molinero

    Para aquellos que gusten consultar las fuentes originales:

    http://www.people.hbs.edu/mnorton/norton%20ariely%20in%20press.pdf

  7. Mariela

    Muy interesante ¡gracias! me preguntaba si alguien sabe dónde se podrían consultar datos similares que comparen la riqueza por quintiles u otra medida en diferentes países. Vivo en Noruega y este suele ser un tema recurrente que genera curiosidad en la gente que nos visita, pero solo puedo dar mis observaciones muy subjetivas, que como muestra este estudio, no suelen acercarse mucho a la realidad. ¡gracias!

  8. Jose

    Resumiendo, nos tenemos que unir del 1º al 4º quintil para cambiar la cosa,no?

  9. Maria

    ¿No os extraña que no haya salido la riqueza repartida por igual entre todos los quintiles?.
    ¿Tan bien socializados estamos que aceptamos que haya muy ricos, menos ricos, clase media alta, baja, etc?

  10. fernandog

    Seguramente los participantes en el experimento tiene esa percepción porque es el resultado de la información que transmiten “los poderosos”. Estaría bien hacer un experimento igual aquí.

    De todas formas, en cuanto a la aceptación de esos estratos sociales (María), parece que las “revistas del corazón” seguirán teniendo lectores.

  11. pe

    Gracias por el artículo.

    (…)los resultados no parecen demasiado difíciles de extrapolar al resto del mundo desarrollado.

    Solamente quería remarcar lo de “mundo desarrollado”, que no me parece muy acertado.

    un saludo

    p

  12. [...] Lea la nota completa de Periodismo Humano aquí. [...]

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